Tabla periódica
QUÍMICALa tabla periódica funcionó durante medio siglo sin que nadie supiera por qué. En esta unidad vas a ver la razón, que está en las cajas de electrones de la UD1, y a usarla para dos cosas: situar cualquier elemento en su casilla y predecir cómo es, desde el tamaño de sus átomos hasta lo que cuesta arrancarles un electrón.
01Cómo se ordenó la tabla
- Teoría

La tabla periódica: familias, bloques y cómo recordarla
10:52Por qué no hace falta aprenderse la tabla de memoria: las reglas para recordar las familias (los grupos 1 y 2, el bloque p y los gases nobles) y cómo la configuración electrónica dice dónde está cada elemento, con los bloques s, d y p del litio, el sodio, el titanio y el flúor.
02Situar un elemento
- Teoría

Situar un elemento: periodo y grupo, de ida y de vuelta
11:47Todos los de un periodo tienen la valencia en el mismo nivel y todos los de un grupo, los mismos electrones de valencia (en el bloque p, más los diez del d). El bario y el germanio de ida, el periodo 4 y grupo 3 de vuelta, y por qué el sitio que ocupa un elemento decide sus propiedades.
03Carga nuclear efectiva
- Teoría

La carga nuclear efectiva: cómo de atraídos están los electrones de valencia
18:55Los bloques de la tabla y los electrones de valencia de cada grupo, por qué las propiedades de un grupo se parecen y se repiten, y qué siente un electrón de valencia: la atracción del núcleo y el apantallamiento de los demás electrones. Cómo varía la carga nuclear efectiva en un periodo y en un grupo, y cómo se compara la de dos elementos pasando por uno de referencia.
04El tamaño
- Teoría

Las cuatro propiedades periódicas: radio, ionización, afinidad y electronegatividad
21:42Las cuatro propiedades son la misma pregunta: con qué fuerza sujeta el núcleo a sus electrones de valencia. Con la carga nuclear efectiva (en un periodo aumenta y los electrones de valencia, en el mismo nivel, están más atraídos; en un grupo aumenta muy poco y es más relevante el nivel de energía) se razona cómo varían el radio, la energía de ionización, la afinidad electrónica y la electronegatividad, por qué la ionización y la afinidad no suben de forma regular y cómo se redacta en el examen. Al final, el cuadro de las cuatro.
- Teoría

Propiedades periódicas: una sola pregunta (animación)
2:21La idea del vídeo anterior, en movimiento y en dos minutos: el cesio y el flúor a escala, qué siente un electrón de valencia, la carga nuclear efectiva al avanzar en un periodo y al bajar en un grupo, y las dos frases del examen.
06Afinidad y electronegatividad
- Problema

Ordenar por radio, ionización y electronegatividad: ejemplo resuelto
8:13Dados A (Z = 20), B (Z = 32), C (Z = 34) y D (Z = 56): sitúalos en la tabla, ordénalos de mayor a menor radio atómico y de menor a mayor energía de ionización, y di cuál es el más electronegativo y cuál tiene la afinidad electrónica más favorable. La solución de cada apartado aparece redactada como se pide en el examen.
- Problema

Ordenar por propiedades periódicas: periodo, grupo y un puente (animación)
7:51Cuatro ejercicios resueltos, uno de cada tipo: litio, boro y oxígeno (mismo periodo); oxígeno, selenio y teluro dados por su configuración (mismo grupo); calcio, selenio y oxígeno, un trío en forma de L; y cesio frente a azufre, que no comparten ni periodo ni grupo y necesitan un tercer elemento de puente. Siempre en el mismo orden: configuración, capa de valencia, periodo y grupo, carga nuclear efectiva y la propiedad.
- Problema

Propiedades periódicas: ejercicios tipo examen resueltos (animación)
6:08Cuatro elementos A, B, C y D dados por su número atómico: cuál tiene mayor radio, menor energía de ionización y mayor electronegatividad. Después, asignar 419, 496 y 738 kJ/mol al potasio, el sodio y el magnesio, y tres afirmaciones de verdadero o falso razonadas. Al final, la diferencia entre una respuesta que no puntúa y una de nota máxima.
00¿Dónde está un elemento si sabes cómo tiene los electrones?
Leer el periodo y el grupo en la configuración, como en 1º de Bachillerato: lo que hace falta antes de ir a por el resto de la tabla.
¿Dónde está un elemento si sabes cómo tiene los electrones?
Leer el periodo y el grupo en la configuración, como en 1º de Bachillerato: lo que hace falta antes de ir a por el resto de la tabla.
Esta unidad empieza con algo que ya hiciste en 1º de Bachillerato: mirar la configuración de un elemento y decir dónde está en la tabla. Aquí lo vas a necesitar a cada paso, así que merece la pena tenerlo fresco.
- El periodo. La fila, que se lee en el nivel más alto de la configuración.
- El grupo. La columna, que se lee en los electrones de valencia.
De momento, solo los elementos de los bloques s y p. Los de transición, con su truco, llegan en el bloque 02.
De la configuración a la casilla
La fila: el nivel más alto
Cada periodo es un nivel que se empieza a llenar, así que todos los elementos de un periodo tienen los electrones de valencia en el mismo nivel. Por eso el periodo es el mayor valor de n que aparece en la configuración. El oxígeno tiene sus electrones de valencia en el nivel 2: está en el periodo 2.
O (Z = 8): 1s² 2s² 2p⁴
La columna: los electrones de valencia
Todos los elementos de un grupo tienen el mismo número de electrones de valencia. Así que el grupo sale de contarlos y de mirar dónde están, porque cinco electrones de valencia los tiene el grupo 5 y también el 15:
- Grupos 1 y 2 (acaban en ns¹ o ns²): uno o dos electrones de valencia, tantos como el grupo.
- Grupos 3 a 12 (acaban en (n−1)d): los del ns más los del (n−1)d, tantos como el grupo.
- Grupos 13 a 18 (acaban en np): de 3 a 8 electrones de valencia. A esos grupos hay querestarles los 10 del bloque d, que ya no cuentan en la capa de valencia: el grupo es los electrones de valencia más 10.
El 10 no es un número mágico: entre el grupo 2 y el 13 están las diez columnas del bloque d. El oxígeno,2s² 2p⁴, tiene seis electrones de valencia, en el 2s y el 2p: es del bloque p. Como en el bloque p los grupos 13 a 18 tienen de 3 a 8 electrones de valencia, está en el grupo 16.
El periodo se lee en el nivel más alto, no en el último subnivel que escribes. En el estaño lo último que se llena antes del 5p es un 4d, y el estaño está en el periodo 5.
Por qué se parecen los de una columna
Si dos elementos están en el mismo grupo, tienen la misma configuración de valencia, solo que en otro nivel. Y como las reacciones las hacen los electrones de fuera, se comportan parecido.
| Grupo 2 | Valencia | Grupo 17 | Valencia |
|---|---|---|---|
| Be | 2s² | F | 2s² 2p⁵ |
| Mg | 3s² | Cl | 3s² 3p⁵ |
| Ca | 4s² | Br | 4s² 4p⁵ |
| Sr | 5s² | I | 5s² 5p⁵ |
Todos los alcalinotérreos forman iones 2+ y todos los halógenos iones 1−. No es casualidad: es la misma capa de valencia, repetida. Por qué el flúor es mucho más reactivo que el yodo si tienen los mismos siete electrones de valencia es justo lo que resuelve esta unidad.
Ficha de posición
Cinco elementos representativos en cada ronda: su configuración, la capa de valencia, cuántos electrones de valencia tiene, el grupo, el periodo y la familia.
Trabaja: configuración electrónica, periodo y grupo en los bloques s y p
¿Quién es?
La tabla al revés: pistas de posición (familia, periodo, electrones de valencia, configuración) y hay que deducir el elemento.
Trabaja: leer la tabla desde la configuración
01¿Cómo pudo funcionar la tabla medio siglo sin que nadie supiera por qué?
Mendeléiev ordenó sin entender y acertó elementos que nadie había visto. La explicación llegó con Moseley y con las cajas de la UD1.
¿Cómo pudo funcionar la tabla medio siglo sin que nadie supiera por qué?
Mendeléiev ordenó sin entender y acertó elementos que nadie había visto. La explicación llegó con Moseley y con las cajas de la UD1.
En 1869 se conocían 63 elementos, y nadie sabía si había un orden detrás. Un profesor ruso los ordenó, dejó huecos y describió tres elementos que nadie había visto. Aparecieron los tres.
Lo más curioso es que la tabla funcionó cincuenta y seis años sin que nadie supiera por qué. La razón llegó en 1925, y es justo lo que estudiaste en la UD1: la configuración electrónica.
Antes de Mendeléiev: desorden y pistas
Ni siquiera había acuerdo en las masas
Hasta 1860 cada laboratorio usaba sus propias masas atómicas: unos daban 8 al oxígeno y otros 16. Así no hay forma de ordenar nada. Ese año se reunieron en Karlsruhe unos 140 químicos para ponerse de acuerdo, y Stanislao Cannizzaro los convenció con un método único, basado en la hipótesis de Avogadro.
Entre el público había un químico ruso de 26 años, Dmitri Mendeléiev. Había viajado con su amigo Alexander Borodin, que además de químico era compositor.
Las tríadas de Döbereiner
Décadas antes, Johann Döbereiner había visto algo raro: en grupos de tres elementos parecidos, la masa del de en medio es casi la media de los otros dos.
Las octavas de Newlands
En 1865, John Newlands ordenó los elementos por masa y vio que el octavo se parecía al primero, como las notas de una escala. Lo llamó ley de las octavas. En la Sociedad Química de Londres se rieron de él cuando la presentó: le preguntaron si había probado a ordenarlos por orden alfabético.
No era el único. En la década de 1860 aparecieron seis clasificaciones distintas, en Francia, Inglaterra, Alemania, Estados Unidos y Rusia. La idea estaba en el aire. Lo que distinguió a Mendeléiev fue lo que se atrevió a hacer con ella.
El solitario de Mendeléiev
Mendeléiev no buscaba una ley de la naturaleza. Estaba escribiendo un libro de texto y tenía que decidir en qué orden contaba los elementos. Buscaba un índice.
- Una ficha por elemento. Con su masa atómica y la fórmula de su óxido, que dice su valencia. Las extendía sobre la mesa y las recolocaba, como en un solitario de cartas.
- La valencia se repite. Ordenadas por masa, las valencias iban 1, 2, 3, 4, 3, 2, 1… y volvían a empezar: Li₂O, BeO, B₂O₃, CO₂. Puso en la misma columna los que se repetían.
- La decisión valiente. Cuando un elemento no encajaba, mandaba la propiedad, no la masa. Puso el teluro (127,6) delante del yodo (126,9), porque el yodo tenía que ir con el cloro y el bromo.
Ante un dato que no encaja, Mendeléiev cambió el dato, no la teoría. Corrigió masas mal medidas (la del berilio, la del indio, la del uranio) y dejó huecos donde no encajaba nadie.
Se cuenta que la tabla se le apareció en un sueño. Es un relato que apareció mucho después y que se ha repetido tanto como se ha exagerado: sus papeles cuentan otra cosa, años de fichas, tachones y trabajo.
Tres elementos encargados antes de existir
A los elementos que faltaban les puso un nombre provisional con el prefijo eka-, que en sánscrito significa «uno»: el eka-silicio es «el que va una casilla por debajo del silicio». Y describió cómo tenían que ser: su masa, su densidad y las fórmulas de sus compuestos.
| Lo encargó | Apareció | Quién lo encontró | Cuándo |
|---|---|---|---|
| eka-aluminio | galio | Lecoq de Boisbaudran, Francia | 1875 |
| eka-boro | escandio | Nilson, Suecia | 1879 |
| eka-silicio | germanio | Winkler, Alemania | 1886 |
Mendeléiev no descubrió ninguno de los tres. Los encontraron otros químicos, en otros países, años después de que él dijera que tenían que existir y cómo iban a ser.
El galio, que se funde en la mano
Lecoq de Boisbaudran encontró el galio en 1875, mirando las rayas de un espectro, como en la UD1. Midió su densidad y le salió 4,7 g/cm³. Mendeléiev le escribió para decirle que estaba mal: tenía que ser 5,9. Lecoq purificó mejor la muestra, repitió la medida… y le salió 5,9.
Por cierto: el galio funde a 29,8 °C. Si coges un trozo, se derrite en la mano.
El germanio y el 7 % que no cuadraba
En 1886 le dieron a Clemens Winkler un mineral de plata para analizarlo. Sumó todo lo que reconocía y le faltaba un 7 %. En vez de darlo por un error de medida, buscó lo que faltaba y aisló un elemento nuevo. Lo llamó germanio, por su país. Era el eka-silicio, quince años después de encargarlo.
| Propiedad | Predicho en 1871 | Medido en 1886 |
|---|---|---|
| Masa atómica | 72 | 72,6 |
| Densidad | 5,5 g/cm³ | 5,47 g/cm³ |
| Fórmula del óxido | EsO₂ | GeO₂ |
| Su cloruro | líquido, hierve por debajo de 100 °C | GeCl₄, hierve a 86 °C |
Acertar una fórmula y una temperatura no es suerte. Una clasificación se puede ajustar a lo que ya sabes; una predicción se puede fallar. Arriesgarse a fallar es lo que convirtió la tabla en ciencia.
Y lo que no vio venir
En 1894 se descubrió el argón, y no cabía en ningún hueco. Mendeléiev llegó a pensar que era una forma rara del nitrógeno. Luego aparecieron el helio, el neón, el kriptón y el xenón, y resultó que faltaba una columna entera: los gases nobles. La tabla aguantó el golpe y creció.
Moseley: lo que se ordena es Z
Ordenar por masa funcionaba casi siempre. Casi. En tres sitios había que forzar el orden:
| Pareja | Masas | Por masa iría | En la tabla va |
|---|---|---|---|
| Te · I | 127,6 · 126,9 | el I delante | el Te delante |
| Co · Ni | 58,9 · 58,7 | el Ni delante | el Co delante |
| Ar · K | 39,9 · 39,1 | el K delante | el Ar delante |
En 1913, Henry Moseley bombardeó con electrones un elemento tras otro y midió los rayos X que emitía cada uno. Cada vez que se pasaba al elemento siguiente, las rayas se desplazaban un peldaño regular. Lo que ordena la tabla es el número atómico, la carga del núcleo. Con Z, los tres pares quedan bien colocados sin forzar nada.
Rayas de rayos X: otro espectro de emisión
- El golpe. Un electrón muy rápido arranca otro de la capa más interna, la n = 1.
- El salto. Un electrón de la capa 2 cae a ese hueco y emite un fotón.
- Por qué rayos X. El salto acaba muy cerca de un núcleo con muchos protones, y esa energía es enorme. Cuanto mayor es Z, más energía tiene el fotón.
Es lo mismo que las rayas del sodio de la UD1, pero muy dentro del átomo. Como el peldaño es regular, un hueco en la serie se ve a simple vista. Se pudo «pasar lista» a los elementos: del hidrógeno al uranio había 92, y faltaban 7 por encontrar.
Moseley se alistó al empezar la Primera Guerra Mundial y murió en Galípoli en 1915, con 27 años. Tras su muerte, el gobierno británico dejó de mandar al frente a sus científicos más destacados.
La forma de la tabla es el dibujo de las cajas
Faltaba el porqué. En 1925, con el principio de Pauli y la configuración electrónica, por fin se entendió: los de un mismo grupo tienen la misma configuración de valencia, y las propiedades químicas las deciden los electrones de valencia.
Cada periodo es un nivel que se empieza a llenar, con los subniveles que entran en él por el orden de llenado:
| Periodo | Subniveles que se llenan | Elementos |
|---|---|---|
| 1 | 1s | 2 |
| 2 y 3 | ns np | 2 + 6 = 8 |
| 4 y 5 | ns (n−1)d np | 2 + 10 + 6 = 18 |
| 6 y 7 | ns (n−2)f (n−1)d np | 2 + 14 + 10 + 6 = 32 |
El 3d no entra en el periodo 3: se llena después del 4s. Por eso el periodo 3 se queda en 8 elementos y el 4 llega a 18. Y el bloque f se dibuja abajo, descolgado, solo para que la tabla quepa en una hoja.
La tabla periódica de clase
La tabla interactiva de clase, coloreada por bloques. Pulsa un elemento para ver su configuración y su capa de valencia.
Trabaja: bloques s, p, d y f y la capa de valencia
Mendeléiev colocó cada elemento por sus propiedades, sin saber nada de electrones. Con la configuración en la mano, ¿cómo se sabe en qué casilla va el elemento de número atómico 26?
Vídeos de este apartado (1)02¿En qué casilla vive el elemento con Z = 26?
Del número atómico a la casilla y de la casilla a la configuración, en los cuatro bloques. Lo que comparten los de una fila y los de una columna.
¿En qué casilla vive el elemento con Z = 26?
Del número atómico a la casilla y de la casilla a la configuración, en los cuatro bloques. Lo que comparten los de una fila y los de una columna.
Es la pregunta de tabla periódica que más cae en la PAU de Cantabria: seis de las diez últimas convocatorias, casi siempre con las mismas palabras. «Sabiendo que el X tiene número atómico Z, indica a qué grupo y periodo pertenece.»
Se resuelve con la configuración, y ya sabes por qué: la tabla es el dibujo de las cajas. Y hace falta tenerlo claro antes de seguir: en el bloque 03 se compara lo que siente un electrón de valencia en dos elementos, y eso empieza siempre por saber en qué fila y en qué columna está cada uno.
El periodo: el nivel más alto
Todos los elementos de un periodo tienen los electrones de valencia en el mismo nivel, así que el periodo es el mayor valor de n que aparece en la configuración: su nivel de valencia. En el bloque d hay que fijarse bien, porque lo último que se escribe no es lo del nivel más alto:
Fe (Z = 26): [Ar] 4s² 3d⁶
Lo que se está llenando es el 3d, pero el nivel más alto es el 4: el hierro está en el periodo 4. Todos los del periodo 4, del potasio al kriptón, tienen su nivel más alto en n = 4.
Hay una sola excepción en toda la tabla: el paladio, [Kr] 4d¹⁰, sin ningún electrón en el 5s. Su mayor n es 4, pero está en el periodo 5, detrás del rodio. Su sitio lo decide Z, no la regla. En la PAU no ha caído nunca.
El grupo: contar los electrones de valencia
Todos los elementos de un grupo tienen el mismo número de electrones de valencia. Se cuentan, y ese número da el grupo. Solo hay un matiz: en el bloque p hay que sumarle los 10 del bloque d, que quedan por dentro y ya no son de valencia.
| Bloque | El grupo es | Ejemplo |
|---|---|---|
| s | tantos como electrones de valencia, en el ns (1 o 2) | Ca, 4s²: 2 → grupo 2 |
| p | de 3 a 8 electrones de valencia, en el ns y el np: grupos 13 a 18 (los del d no cuentan) | Se, 4s² 4p⁴: 6 → grupo 16 |
| d | tantos como electrones de valencia, en el ns y el (n−1)d | Ni, 4s² 3d⁸: 10 → grupo 10 |
| f | no se numera así | lantánidos y actínidos |
La tabla es un resumen. En el examen, el grupo se justifica con frases, diciendo cuántos electrones de valencia tiene y dónde están:
- Calcio. «Tiene 2 electrones de valencia, en el 4s: es del bloque s. Como todos los elementos de un grupo tienen el mismo número de electrones de valencia, está en el grupo 2.»
- Selenio. «Tiene 6 electrones de valencia, en el 4s y el 4p (su configuración acaba en p): es del bloque p. Como en el bloque p los grupos 13 a 18 tienen de 3 a 8 electrones de valencia, está en el grupo 16.» El 3d¹⁰ llegó completo de un bloque anterior, así que no cuenta.
- Hierro. En el bloque d, los electrones del (n−1)d cuentan como de valencia. «Tiene 8 electrones de valencia, dos en el 4s y seis en el 3d: es del bloque d. Como en el bloque d el grupo coincide con el número de electrones de valencia, está en el grupo 8.»
El número solo no basta. El vanadio (4s² 3d³) y el fósforo (3s² 3p³) tienen los dos cinco electrones de valencia, y uno está en el grupo 5 y el otro en el 15. Al razonar el grupo di siempre dónde están esos electrones: en qué bloque está, en qué acaba la configuración o en qué subniveles (ns, ns y (n−1)d, o ns y np). Por ejemplo: «acaba en4p³; sus cinco electrones de valencia están en el 4s y el 4p, así que es del bloque p y pertenece al grupo 15».
La regla aguanta el cromo y el cobre
El cromo y el cobre no siguen el orden de llenado. Pero la regla del grupo sale igual:
- Cromo. El diagrama de Moeller daría 4s² 3d⁴: 2 + 4 = 6. Se mide 4s¹ 3d⁵: 1 + 5 = 6. Grupo 6 en los dos casos.
- Cobre. El diagrama de Moeller daría 4s² 3d⁹: 11. Se mide 4s¹ 3d¹⁰: 11. Grupo 11.
La anomalía cambia dónde está el electrón, pero no cuántos hay. Y el grupo depende de cuántos.
Tipos de elementos y familias
Del bloque sale el tipo de elemento:
- Representativos. Bloques s y p: grupos 1, 2 y del 13 al 17. Los hay metales (Na, Ca, Al), semimetales (Si, As) y no metales (O, Cl).
- De transición. Bloque d: grupos 3 al 12. Todos son metales.
- De transición interna. Bloque f: lantánidos y actínidos. También metales.
- Gases nobles. Grupo 18, con la capa de valencia completa, ns² np⁶. El helio, 1s².
El hidrógeno está en el grupo 1 por su 1s¹, pero no es un alcalino: es un gas, no es metálico y es un caso aparte en casi todo.
Las familias, con las frases de clase
Las familias se aprenden de arriba abajo con una frase. La frase sirve para el símbolo; la configuración, para entender por qué se parecen.
- Grupo 1 · Alcalinos«Hola, Lisa, nada con Rubén, César y Francisco.»H · Li · Na · K · Rb · Cs · Fr
- Grupo 2 · Alcalinotérreos«Benito, me gusta casado con una señorita bajita y rara.»Be · Mg · Ca · Sr · Ba · Ra
- Grupo 15 · Nitrogenoideos«Ningún pollo asado sabe bien.»N · P · As · Sb · Bi
- Grupo 16 · Anfígenos«OSETE POLAR»: O, S, Se y Te leídos de un tirón suenan a «osete», y el polonio pone lo «polar».O · S · Se · Te · Po
- Grupo 17 · Halógenos«Fútbol Club Británico Inglés» (F, Cl, Br, I)… y el astato cierra la columna.F · Cl · Br · I · At
- Grupos 13 y 14«Barcelona OFF»: B, C, N, O y F son los primeros elementos de los grupos 13 a 17, escritos de un tirón.B · Al · Ga · In · Tl | C · Si · Ge · Sn · Pb
Ida y vuelta
En el examen caen los dos caminos. El de vuelta, de la casilla a la configuración, es el que menos se practica y el que más se falla.
En el camino de vuelta, Z sale de sumar el gas noble anterior y los electrones que se añaden. Si no te cuadra, casi siempre es que te has olvidado el bloque d (o, en el periodo 6, los 14 del 4f).
Fíjate en cómo está escrita la solución oficial, la misma en todas las convocatorias: «Nivel máximo ocupado, luego el periodo es…; valencia del tipo…, luego el grupo es…». Ese es el orden que hay que seguir. En tu examen, escríbelo con las frases completas del último paso: dicen lo mismo y dejan claro por qué.
Sitúa el elemento
Seis elementos en cada ronda, de ida (de Z o de la configuración a la casilla) y de vuelta (de la casilla a Z), de los bloques s, p y d.
Trabaja: periodo, grupo, bloque y tipo de elemento
Reto en la tabla de clase
La tabla interactiva de clase en modo reto: te da un elemento y tienes que encontrar su casilla, sin los números atómicos a la vista.
Trabaja: situar un elemento desde su configuración
Los ocho del periodo 3 tienen la capa de valencia en el mismo nivel, y los cuatro halógenos, los mismos siete electrones de valencia. Entonces, ¿por qué cambian tanto las propiedades a lo largo de una fila?
Vídeos de este apartado (1)03¿Por qué se repiten las propiedades a lo largo de la tabla?
Lo que siente de verdad un electrón de valencia: la idea que explica por qué se repiten las propiedades y de la que cuelgan todas las de la unidad. Con ella, ordenar por Z* y saber qué ion forma cada elemento.
¿Por qué se repiten las propiedades a lo largo de la tabla?
Lo que siente de verdad un electrón de valencia: la idea que explica por qué se repiten las propiedades y de la que cuelgan todas las de la unidad. Con ella, ordenar por Z* y saber qué ion forma cada elemento.
El litio y el flúor tienen sus electrones de valencia en el mismo nivel, el 2. Y sin embargo el litio pierde su electrón con mucha facilidad, y el flúor atrae los de los demás. Si no se diferencian en la capa, ¿en qué se diferencian?
En lo que esa capa siente del núcleo. Con esa idea se explica por qué las propiedades se repiten a lo largo de la tabla, y de ella cuelgan todas las de esta unidad.
¿Por qué se repiten las propiedades?
La tabla ya la conoces: periodos, grupos, metales a la izquierda y no metales a la derecha. Lo que la hace útil es que muchas propiedades se repiten a lo largo de ella. Por eso se llaman periódicas.
Sube a lo largo de cada periodo y cae de golpe al empezar el siguiente: abajo, los alcalinos; arriba, los gases nobles. El mismo dibujo, periodo tras periodo. No hace falta entender todavía cada pico: eso llega en el bloque 05.
Mendeléiev ordenó la tabla fiándose de esa repetición, sin saber por qué funcionaba, y Moseley descubrió que lo que se ordena es Z. Del bloque 02 ya sabes por qué se parecen los de una columna: tienen la misma capa de valencia. Queda lo otro, y es lo que resuelve este bloque: por qué cambian tanto a lo largo de una fila, si ahí todos tienen los electrones de valencia en el mismo nivel.
La respuesta está en el electrón de valencia de cada átomo: en con qué fuerza lo sujeta su núcleo.
Qué le pasa a un electrón de valencia
Lo que decide cómo reacciona un átomo, y también su tamaño, es con qué fuerza sujeta el núcleo a sus electrones de valencia. Así que vamos a mirar a uno de ellos. Siente dos cosas:
- La atracción del núcleo, que tira de él con sus Z protones.
- La repulsión de los demás electrones, que se le interponen: los de dentro y los de su misma capa.
Al resultado de esa pelea se le llama carga nuclear efectiva, Z*. Es la parte de la carga del núcleo que le llega de verdad a ese electrón:
Z* = Z − a
La a es el apantallamiento: lo que los demás electrones le tapan del núcleo. Por eso Z* siempre es menor que Z.
Z* no es la carga del ion ni una carga nueva. Es la carga del núcleo que «ve» un electrón concreto. En un mismo átomo, un electrón 1s y uno de valencia sienten Z* muy distintas.
No todos tapan igual
Si todos los electrones taparan lo mismo, esto no explicaría nada. Lo explica todo que no tapan igual:
- Los de una capa interior están casi siempre entre el núcleo y el electrón de valencia. Tapan casi un protón entero cada uno.
- Los de su misma capa están a la misma distancia del núcleo. Unas veces se ponen en medio y otras están al otro lado, así que de media tapan poco: en torno a un tercio.
Con este matiz sale todo el tema. Si te mueves a la derecha en un periodo, sumas un protón entero y un electrón que solo tapa un tercio: gana el protón. Si bajas en un grupo, sumas protones, pero también una capa entera que los tapa casi todos.
Para saber más: las reglas de Slater
En 1930, John Slater dio unas reglas para calcular el apantallamiento sin resolver ninguna ecuación. Para un electrón s o p:
- cada electrón de su misma capa tapa 0,35 (0,30 si es el 1s);
- cada uno de la capa anterior tapa 0,85;
- cada uno de las capas más interiores tapa 1,00.
Sirven para hacer cuentas a mano y dan buenos resultados en un periodo. Pero tratan igual todas las capas de dentro, y los orbitales d y f interiores apantallan bastante peor de lo que dicen. Los valores buenos son los que calcularon Clementi y Raimondi en 1963 resolviendo la mecánica cuántica del átomo, y son los que usamos.
Para verlo, empieza por una cuenta fácil: supón que cada electrón de dentro tapa un protón entero y los de su misma capa, nada. Se hace con dos listas, en la parada siguiente, y luego se corrige.
La cuenta fácil, con dos listas
Con la cuenta fácil, la carga que le llega al electrón de valencia es Z menos los electrones de dentro. El sodio está hecho; antes de leer las demás filas, prueba tú con dos o tres.
Lista A: ¿qué tienen en común?
En rojo, el núcleo (Z); en azul, lo que tapan los electrones de dentro. El anillo, a escala del radio covalente.
- Los ocho tienen su nivel más alto en el 3 y cada uno lleva un electrón más que el anterior: están en la misma fila, el periodo 3.
- La carga que ve el electrón de valencia sube de 1 a 8. Cada paso suma un protón, y el electrón nuevo va a la misma capa, no por dentro.
- En los dibujos, lo que tapan los de dentro es −10 en los tres, y el anillo de la capa de valencia encoge. Más carga, más cerca: es el radio del bloque 04.
Lista B: ¿y estos?
En rojo, el núcleo (Z); en azul, lo que tapan los electrones de dentro. El anillo, a escala del radio covalente.
- Los cuatro tienen siete electrones de valencia, ns² np⁵, cada uno un nivel más abajo: están en la misma columna, el grupo 17.
- El 3d¹⁰ del bromo y el 4d¹⁰ del yodo van en gris. Llegaron completos de un bloque anterior, así que son de dentro: bromo, 35 − 28 = 7.
- Con la cuenta fácil, la carga que ve el de valencia no cambia: 7 en los cuatro. Cada nivel nuevo trae sus protones, pero también sus electrones de dentro. Lo que cambia es la distancia.
El cloro está en las dos listas: es el cruce del periodo 3 y el grupo 17.
La corrección
La cuenta fácil simplifica demasiado. Los de dentro no tapan un protón entero, y los de su misma capa sí tapan algo, en torno a un tercio cada uno. El botón «Corregir» de cada lista pone al lado la Z* calculada de verdad (Clementi y Raimondi):
- En la fila, sube menos, de 2,51 a 6,76. Pero sube, así que la conclusión no cambia.
- En la columna, no se queda en 7: 5,10 · 6,12 · 9,03 · 11,61. Sube, pero muy poco comparado con Z, que va de 9 a 53: al bajar hay muchos más protones, pero también muchos más electrones internos, que apantallan casi del todo. Y es más relevante el nivel de energía de los electrones de valencia: cada vez más alto, con un orbital mayor y más lejos del núcleo.
A lo largo de un periodo, Z* sube mucho
Del litio al neón, Z* va de 1,28 a 5,76: se multiplica por cuatro y medio. Y sube a pasos casi iguales, de unos 0,65. No es casualidad: es un protón entero menos el tercio que tapa el electrón nuevo.
Aquí se contesta la pregunta del principio, escrita como en el examen: «El litio y el flúor están en el mismo periodo, así que sus electrones de valencia están en el mismo nivel (n = 2). El flúor tiene 6 protones más y los electrones que se añaden van a esa misma capa, que apantalla poco, así que la carga nuclear efectiva que sienten sus electrones de valencia es unas cuatro veces mayor. Al estar mucho más atraídos por el núcleo, el flúor retiene sus electrones y atrae los de otros átomos, mientras que el litio pierde el suyo con facilidad.»
Al bajar en un grupo, es más relevante el nivel de energía
Del sodio al potasio se suman 8 protones, pero también 8 electrones en capas interiores, que tapan casi uno entero cada uno. El apantallamiento se come casi todo lo que se gana, pero no todo: Z* sube, de 2,51 a 3,50. Del litio al cesio, con 52 protones más, solo pasa de 1,28 a 6,36.
Y aun subiendo, el electrón de valencia del cesio está mucho menos atraído que el del litio. Escrito como en el examen: «El litio y el cesio están en el mismo grupo: tienen los dos 1 electrón de valencia, pero en el cesio está en un nivel de energía más alto (n = 6 frente a n = 2). Aunque la carga nuclear efectiva aumenta al bajar en el grupo, lo hace muy poco (mucho menos que Z), y es más relevante el nivel de energía en el que se encuentran los electrones de valencia: cuanto mayor es ese nivel, mayor es el orbital y más lejos del núcleo están. Por eso el electrón de valencia del cesio está menos atraído.»
Es lo mismo que pasaba en la Lista B: la cuenta fácil daba 7 en los cuatro halógenos, y la Z* de verdad sube de 5,10 a 11,61 mientras Z pasa de 9 a 53.
No digas nunca que «al bajar en un grupo Z* disminuye». No disminuye: sube, aunque mucho menos que Z. Con las reglas de Slater sale 2,20 para todo el grupo 1 a partir del sodio, y algunos libros lo dan como si fuera constante, pero es un defecto de esas reglas.
Las dos frases
En un periodo, los electrones de valencia están en el mismo nivel y, hacia la derecha, la carga nuclear efectiva aumenta: están más atraídos.
Al bajar en un grupo, están en un nivel de energía más alto: aunque la carga nuclear efectiva aumenta, lo hace muy poco; es más relevante el nivel, y están más lejos y menos atraídos.
- A la derecha en un periodo. Los electrones de valencia siguen en el mismo nivel. Cada elemento tiene un protón más y el electrón que se añade va a la misma capa, que apantalla poco, así que la carga nuclear efectiva aumenta y los electrones de valencia están más atraídos por el núcleo.
- Hacia abajo en un grupo. Los electrones de valencia están en un nivel de energía más alto. Hay muchos más protones, pero también muchos más electrones internos, que apantallan casi del todo: la carga nuclear efectiva aumenta, pero muy poco comparado con Z. Es más relevante el nivel de energía en el que se encuentran los electrones de valencia: cuanto mayor es ese nivel, mayor es el orbital y más lejos del núcleo están. Por eso están menos atraídos.
Con estas dos frases se deducen todas las propiedades de los bloques que vienen, sin memorizar ni una flecha. Y escritas con los elementos concretos de cada pregunta son, además, la justificación que se pide en el examen.
Z* en toda la tabla
La tabla interactiva de clase coloreada por la carga nuclear efectiva, con las tendencias. Con «Comparar» puedes poner hasta seis elementos y verlos ordenados de menor a mayor.
Trabaja: carga nuclear efectiva en un periodo y en un grupo
Ahora tú: ordenar por Z*
Aquí se junta todo lo anterior. Solo tienes Z, así que primero hay que situar cada elemento (configuración, periodo y grupo), como en el bloque 02, y después justificar cada pareja que comparta periodo o grupo con su frase completa. La conclusión, en una línea con el orden.
El mismo ion estable
Los de un mismo grupo tienen los mismos electrones de valencia. Así que pierden o ganan los mismos para quedarse con la configuración del gas noble más cercano, y forman el mismo ion.
- Los metales pierden. Grupo 1, +1; grupo 2, +2; el aluminio y los de debajo, +3.
- Los no metales ganan lo que les falta hasta ocho: grupo 17, −1; grupo 16, −2; grupo 15, −3.
- Los gases nobles ya tienen la capa completa. Ni ganan ni pierden: son la referencia.
¿Por qué se para justo ahí?
Se van los electrones que el núcleo sujeta peor, y el proceso se para en el gas noble porque el siguiente estaría mucho más sujeto.
- Sodio. Su electrón 3s siente una Z* de 2,51. El siguiente que podría perder sería un 2p: siente 6,80 y está en n = 2. Arrancar el primero cuesta 496 kJ/mol; el segundo, 4562, nueve veces más.
- Cloro. Con un electrón más, el 3p se completa. El siguiente tendría que ir a un nivel nuevo, lejos del núcleo y en un ion que ya es negativo: no se queda.
No digas que el ion estable es «el menos afectado por la Z*». Lo que pasa es que se van los electrones menos sujetos. Y cuidado con el igual: en Cl⁻ = [Ne] 3s² 3p⁶ = [Ar] se comparan configuraciones, que sí son iguales; «Na⁺ = Ne» no se puede escribir, porque son especies distintas.
Solo vale para los representativos. El grupo 14 no forma iones sencillos: el carbono y el silicio comparten electrones. El boro tampoco forma B³⁺. Y en los metales de transición salen primero los electrones del nivel más alto, los ns, como en el Fe²⁺ de la UD1: su ion no sale de esta cuenta.
En la PAU, el ion que se pide es casi siempre este: el catión o el anión estable de un representativo. De 2022 a 2026, de un metal de transición solo ha caído una vez: julio de 2022, el cromo.
Si hacia la derecha los electrones de valencia están más atraídos y hacia abajo están más lejos, ¿cuál será el átomo más grande de la tabla?
Vídeos de este apartado (1)04¿Por qué el átomo más grande de cada periodo es el primero?
Cómo cambia el tamaño de los átomos por la tabla, y qué les pasa cuando ganan o pierden electrones.
¿Por qué el átomo más grande de cada periodo es el primero?
Cómo cambia el tamaño de los átomos por la tabla, y qué les pasa cuando ganan o pierden electrones.
El cesio tiene 55 protones y el flúor 9. Con seis veces más carga tirando de los electrones, cabría esperar que el cesio fuera pequeñito. Es al revés: el cesio es casi cuatro veces más grande.
Las dos frases del bloque anterior lo explican. Y a partir de aquí, cada propiedad es la misma pregunta hecha de otra manera: ¿con qué fuerza atrae el núcleo a sus electrones de valencia? El radio pregunta a qué distancia los tiene.
¿Cuánto mide un átomo si la nube no tiene borde?
El orbital no tiene un borde nítido: el electrón puede estar lejos, con poca probabilidad. Por eso el radio no se mide en un átomo suelto. Se mide la distancia entre dos núcleos enlazados y se toma la mitad.
En la molécula de hidrógeno, los dos núcleos están a 74 pm. El radio del hidrógeno es la mitad: 37 pm. Un picómetro, pm, es una billonésima de metro.
Cada libro da números algo distintos, según con qué enlace mida. Las tendencias son las mismas en todas las tablas, y es lo que se pregunta: ordenar, no dar valores. En el texto usamos los radios de los apuntes; los colores de la tabla son de otra tabla más completa (la de Cordero, de 2008), así que algún número no coincide.
A lo largo de un periodo, el átomo se encoge
El razonamiento que hay que escribir, en tres pasos:
- En un periodo, cada elemento tiene un protón más, y el electrón que se añade entra en la misma capa, que tapa poco: Z* aumenta.
- Los electrones de valencia siguen en el mismo nivel y los atrae un núcleo con más carga efectiva: están más atraídos.
- Se acercan al núcleo: el radio disminuye hacia la derecha.
«Pero el flúor tiene seis electrones más.» Sí, y están en la misma capa, con seis protones más tirando de ellos. Más electrones no quiere decir más grande si no hay un nivel nuevo.
Al bajar en un grupo, el átomo crece
- Al bajar, el electrón de valencia está en un nivel más (n = 2, 3, 4, 5, 6): más lejos del núcleo.
- Z* también sube, pero mucho menos que los protones: los electrones de las capas interiores los tapan casi todos.
- Es más relevante el nivel de energía: cuanto mayor es, mayor es el orbital y más lejos del núcleo está el electrón de valencia, que queda menos atraído. Por eso el radio aumenta hacia abajo.
Un catión encoge; un anión crece
Al ganar o perder electrones, lo que cambia es la carga efectiva. Las dos reglas salen de contar protones y electrones.
El catión, siempre más pequeño
- Pierde electrones: el litio, 1s² 2s¹, pierde el 2s y se queda sin la capa 2.
- Quedan menos electrones que se tapen entre sí: Z* sube. El más externo pasa de 3 − 2 · 0,85 = 1,30 (el 2s) a 3 − 0,30 = 2,70 (los dos 1s, que solo se tapan 0,30 entre ellos).
- Más atraídos y un nivel más cerca: radio menor, de 134 a 76 pm.
El anión, siempre más grande
- Gana un electrón sin ganar protones: 9 protones para 10 electrones.
- El electrón nuevo repele y tapa a los demás: Z* baja. Un 2p pasa de 9 − (2 · 0,85 + 6 · 0,35) = 5,20 a 9 − (2 · 0,85 + 7 · 0,35) = 4,85.
- Menos atraídos, se separan: radio mayor, de 64 a 133 pm.
Las cuentas son las de clase, con los números de Slater: dan el sentido del cambio, no el valor exacto. Los radios de los iones son de Shannon (1976).
Especies isoelectrónicas
Dos especies son isoelectrónicas si tienen el mismo número de electrones. Tienen la misma configuración, así que ya no se pueden comparar por capas. Lo único que las distingue es cuántos protones tiran de esos electrones.
A igual número de electrones, más protones significa menor radio. Ante cualquier serie de iones, lo primero es contar electrones para ver si son isoelectrónicos.
Y un error que conviene no cometer: el radio no depende de la masa. Dos isótopos del mismo elemento miden lo mismo, porque el tamaño lo pone la corteza, no el núcleo.
¿Quién es mayor?
Seis parejas en cada ronda: átomos del mismo periodo o del mismo grupo, un átomo y su ion, y especies isoelectrónicas. Hay que elegir el mayor y la razón.
Trabaja: radio atómico, radio de los iones y especies isoelectrónicas
Ordena por tamaño
Cuatro series de cuatro elementos representativos en cada ronda, para ordenarlas por radio y decir por qué el mayor supera al siguiente. Al corregir, cada pareja sale justificada con frases, como en el examen.
Trabaja: las dos frases aplicadas al radio
El radio en la tabla de clase
La tabla interactiva de clase coloreada por el radio, con las tendencias. Pulsa dos elementos para compararlos y ver el razonamiento.
Trabaja: radio atómico en toda la tabla
Si el electrón del cesio está tan lejos, ¿costará mucho o poco arrancárselo?
Vídeos de este apartado (2)05¿Por qué cuesta menos arrancarle un electrón al oxígeno que al nitrógeno?
La energía que hay que pagar para arrancar un electrón, sus tendencias y las dos veces que se rompen.
¿Por qué cuesta menos arrancarle un electrón al oxígeno que al nitrógeno?
La energía que hay que pagar para arrancar un electrón, sus tendencias y las dos veces que se rompen.
El oxígeno tiene un protón más que el nitrógeno y sus electrones en el mismo nivel. Todo lo que llevas de unidad dice que debería costar más arrancarle un electrón. Y cuesta menos: 1314 kJ/mol frente a 1402.
Para entenderlo hay que volver a las cajas de la UD1. Resulta que las cajas se pueden medir.
Cuánto cuesta quitar un electrón
La energía de ionización es la energía mínima necesaria para arrancar el electrón más externo de un átomo neutro, gaseoso y en su estado fundamental:
X (g) → X⁺ (g) + e⁻
Cada condición tiene su porqué, y en el examen se puntúan:
- Gaseoso, para que no intervengan los átomos vecinos.
- En su estado fundamental, para que la energía sea la mínima.
- El electrón más externo, el menos sujeto, que es el de valencia.
Siempre es positiva: hay que aportarla. Al litio, por ejemplo, hay que darle 520 kJ por cada mol de átomos. Por átomo son 5,39 eV, más del doble de lo que lleva un fotón de luz amarilla: la luz visible no ioniza el litio, hace falta ultravioleta.
Es la misma pregunta que el radio, hecha de otra manera. Cuanto más atraído está ese electrón por el núcleo (más carga nuclear efectiva, más cerca), más cuesta arrancarlo.
¿Dónde cuesta más?
- A la derecha en un periodo, los electrones de valencia siguen en el mismo nivel. Hay más protones y el electrón que se añade va a la misma capa, que apantalla poco, así que la carga nuclear efectiva aumenta. Al estar el electrón más atraído por el núcleo, cuesta más arrancarlo: la energía de ionización aumenta.
- Hacia abajo en un grupo, el electrón de valencia está en un nivel de energía más alto. La carga nuclear efectiva aumenta, pero muy poco comparado con Z, y es más relevante el nivel: cuanto mayor es, mayor es el orbital y más lejos del núcleo está el electrón. Al estar menos atraído, cuesta menos arrancarlo: la energía de ionización disminuye.
Leer la gráfica frente a Z
Si se dibuja la energía de ionización elemento a elemento, sale un dibujo que se repite: por eso se llama periódica.
- Los picos son los gases nobles: capa completa, lo más difícil de arrancar de cada periodo.
- Los valles son los alcalinos, que empiezan un nivel nuevo con un solo electrón, lejos y mal sujeto.
- Entre un valle y el pico siguiente la energía sube, pero no de forma regular: baja dos veces en cada periodo. Esos dos escalones son lo interesante.
Primer escalón: del berilio al boro
El berilio pide 899 kJ/mol y el boro, que tiene un protón más, solo 801. La razón es qué electrón se arranca:
- Al berilio, 1s² 2s², se le arranca un electrón 2s.
- Al boro, 1s² 2s² 2p¹, se le arranca un electrón 2p.
A eso se le llama penetrar. El 2p penetra peor, siente menos carga efectiva y sale más fácil, aunque el boro tenga un protón más. Un piso más abajo pasa lo mismo: el aluminio (578) ioniza más fácil que el magnesio (738).
En el examen se escribe así: «El electrón que se arranca del boro es el primero de un subnivel nuevo, el 2p, de más energía que el 2s del berilio, así que cuesta menos arrancarlo aunque el boro tenga un protón más.»
Segundo escalón: del nitrógeno al oxígeno
Cada caja es un orbital, una región del espacio. En el nitrógeno, los tres electrones 2p están cada uno en su región, lejos de los otros. En el oxígeno, el cuarto está obligado a compartir orbital: los dos ocupan la misma región y se repelen más. Por eso sale más fácil de lo que cabría esperar por su carga.
En el examen se escribe así: «En el oxígeno, el electrón que se arranca comparte orbital 2p con otro, y la repulsión entre los dos hace que cueste menos arrancarlo, aunque el oxígeno tenga un protón más.»
No digas que el nitrógeno es «especialmente estable por tener la subcapa semillena». En la gráfica no hay un pico del nitrógeno: hay un escalón hacia abajo del oxígeno, el flúor y el neón, los tres por igual, que empieza justo cuando empieza el apareamiento.
Un piso más abajo pasa lo mismo, del fósforo (1012) al azufre (1000), pero la caída es menor: en orbitales más grandes, los dos electrones de una caja se estorban menos. Llevas semanas dibujando cajas y aquí se ven en un número medido.
Para saber más: lo que hay debajo de la repulsión
Los libros universitarios lo cuentan con más detalle. Entre dos electrones con el espín paralelo en orbitales distintos hay una interacción favorable que se llama energía de intercambio. Al arrancar un electrón al nitrógeno se pierden varias de esas interacciones, y eso sube su energía de ionización; al oxígeno se le quita justo el electrón apareado, y eso la baja.
Es un efecto real y se puede medir. Llamarlo «estabilidad de la semillena» es poner nombre al resultado sin explicarlo: un manual universitario de química inorgánica lo califica directamente de engañoso.
Las ionizaciones sucesivas: el salto delata el grupo
Se pueden arrancar electrones uno tras otro. Cada uno cuesta más que el anterior, porque el ion que queda es cada vez más positivo. Pero hay un salto enorme cuando se rompe una capa completa, porque el siguiente electrón está ya en un nivel interior.
Por la misma razón, el magnesio forma Mg2+ y nunca Mg3+: el tercer electrón costaría 7730 kJ/mol, más de cinco veces el segundo. El salto no solo delata el grupo: explica qué ion forma cada elemento.
Encuentra el salto
Tres elementos en cada ronda con sus energías de ionización sucesivas: cuántos electrones de valencia tienen, de qué grupo son y cuáles son.
Trabaja: ionizaciones sucesivas
Ordena por energía de ionización
Cuatro series en cada ronda para ordenar por la primera energía de ionización y decir por qué el último supera al penúltimo. Al corregir, cada pareja sale justificada con frases. Sin escalones: esos van en el bloque siguiente.
Trabaja: las dos frases aplicadas a la energía de ionización
La ionización en la tabla de clase
La tabla interactiva de clase coloreada por la energía de ionización. Compara dos elementos y te razona quién gana, avisando de los escalones.
Trabaja: energía de ionización en toda la tabla
Si al flúor cuesta tanto quitarle un electrón, ¿qué pasará cuando le den uno?
06¿Por qué el cloro atrapa un electrón con más fuerza que el flúor?
La energía de ganar un electrón y la tendencia a quedárselo dentro de un enlace.
¿Por qué el cloro atrapa un electrón con más fuerza que el flúor?
La energía de ganar un electrón y la tendencia a quedárselo dentro de un enlace.
El flúor es más pequeño que el cloro y sus electrones de valencia están más atraídos por el núcleo. Y sin embargo, cuando le das un electrón de más, el cloro gana más energía que el flúor: 349 kJ/mol frente a 328.
Este bloque cierra las cuatro preguntas sobre lo mismo. La afinidad pregunta cuánto se gana al meter un electrón, y la electronegatividad, quién se queda los electrones cuando dos átomos se enlazan.
La afinidad: la ionización, al revés
La afinidad electrónica es la energía que se intercambia cuando un átomo neutro, gaseoso y en su estado fundamental gana un electrón:
X (g) + e⁻ → X⁻ (g)
La ionización pregunta cuánto cuesta quitarle un electrón a un átomo. La afinidad, cuánto se gana si le metemos uno más. Y las dos dependen de lo mismo: de la fuerza con la que el átomo trata a un electrón en su capa de valencia.
Ionización y afinidad son la misma fuerza medida en las dos direcciones. En un átomo con mucha carga nuclear efectiva y radio pequeño, los electrones de valencia están muy atraídos: cuesta mucho arrancarle uno y, si gana uno, queda muy atraído y se desprende mucha energía. Por eso las dos crecen hacia la derecha y hacia arriba, y los halógenos son los campeones de las dos.
El lío de los signos
Unos libros la dan como energía que se libera (flúor, +328 kJ/mol) y otros como variación de entalpía (flúor, −328 kJ/mol). Es el mismo dato. Aquí, afinidad alta significa proceso favorable: el átomo libera energía al coger el electrón.
Para no depender del signo, acompaña siempre el número con la palabra favorable o desfavorable. Y si un enunciado da un valor con signo, lo primero es decir qué convenio usa.
Cómo varía, y por qué es la más irregular
La tendencia es la de la ionización. Pero la tabla tiene casillas grises, y en el periodo 2 se ve bien:
| kJ/mol | Li | Be | B | C | N | O | F | Ne |
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| afinidad | 60 | desf. | 27 | 122 | ≈ 0 | 141 | 328 | desf. |
Las irregularidades salen de las cajas, igual que en la ionización:
- El nitrógeno, prácticamente nula. Tiene 2p³, un electrón en cada caja: el que entra tiene que emparejarse. Lo que se gana por atracción casi se pierde por repulsión.
- El berilio, el magnesio y los gases nobles, desfavorable. Su subnivel está lleno, y el que entra tiene que estrenar uno nuevo, más alto y peor sujeto. Cuesta energía en vez de darla.
- El calcio, el estroncio y el bario, favorable aunque minúscula (2, 5 y 14 kJ/mol). No generalices a todo el grupo 2.
El cloro gana más que el flúor
- El flúor es muy pequeño: sus siete electrones de valencia están apretados en el nivel 2.
- El que entra choca con ellos: la repulsión es enorme.
- Lo que el flúor gana por ser pequeño se lo come la repulsión. El cloro, más grande, lo recibe con sitio.
Pasa lo mismo un grupo a la izquierda: el azufre (200) gana más que el oxígeno (141). Es la misma lección que la ionización del oxígeno: cuando el orbital es pequeño, meter un electrón más sale caro.
La electronegatividad: la única que necesita dos átomos
La electronegatividad es la tendencia de un átomo a atraer hacia sí los electrones del enlace que forma con otro átomo. El radio, la ionización y la afinidad son de un átomo solo, y se miden. La electronegatividad solo tiene sentido cuando el átomo está unido a otro: no es una medida, es una comparación.
- Hacia la derecha en un periodo, la capa de valencia sigue en el mismo nivel y la carga nuclear efectiva aumenta (un protón más y un electrón en la misma capa, que apantalla poco): el núcleo atrae con más fuerza los electrones del enlace, y la electronegatividad aumenta.
- Hacia abajo en un grupo, la capa de valencia está en un nivel de energía más alto. La carga nuclear efectiva aumenta muy poco y es más relevante el nivel: cuanto mayor es, mayor es el orbital y más lejos del núcleo quedan los electrones del enlace. El núcleo los atrae con menos fuerza, y la electronegatividad disminuye.
Los gases nobles no tienen valor, que no es lo mismo que valer cero: el helio, el neón y el argón no forman compuestos, así que no hay enlace del que sacarlo. El kriptón (3,00) y el xenón (2,6), que sí forman algunos, lo tienen. Y el 0,7 que aparece a veces en el extremo es el del francio, no el del cesio.
Para saber más: de dónde sacó Pauling su escala
En 1932, Linus Pauling se fijó en algo raro. El enlace H–F es mucho más fuerte de lo que tocaría. Si fuera un término medio entre el H–H (436 kJ/mol) y el F–F (158 kJ/mol), valdría unos 297 kJ/mol. Y vale unos 570.
Pauling atribuyó ese exceso a que los electrones del enlace no se reparten a partes iguales: el flúor tira más de ellos. Cuanto mayor es la diferencia de electronegatividad entre dos átomos, mayor es ese exceso. De ahí salió la escala, que es relativa: se fija un valor para el hidrógeno (hoy, 2,20) y a partir de él salen todos los demás.
Mulliken: la media de la ionización y la afinidad
En 1934, Robert Mulliken propuso otra forma de medirla, y es la que cose todo lo anterior: la electronegatividad es la media de la energía de ionización y la afinidad electrónica.
χ = (EI + AE) / 2
Un átomo es muy electronegativo si le cuesta mucho soltar los electrones que tiene y además gana mucho cogiendo otros. Es decir, si atrae con fuerza tanto los electrones que tiene como los que gana.
- Flúor: (1681 + 328) / 2 ≈ 1004 kJ/mol.
- Cesio: (376 + 46) / 2 = 211 kJ/mol.
El flúor, casi cinco veces el cesio. En la escala de Pauling, 3,98 frente a 0,79: también unas cinco veces. No hay dos electronegatividades distintas: hay dos maneras de medir lo mismo.
En la fórmula de Mulliken la afinidad entra como energía que se libera, positiva. Si usas el valor de una tabla con el convenio de la entalpía (flúor, −328), cámbiale el signo antes.
¿Tendencia o excepción?
Cinco parejas en cada ronda, de energía de ionización o de afinidad electrónica. Unas siguen la tendencia y otras son excepciones que se explican con las cajas: elige quién tiene más y por qué.
Trabaja: las irregularidades de la ionización y de la afinidad
Ordena por electronegatividad
Cuatro series en cada ronda para ordenar por electronegatividad y decir por qué el último gana al penúltimo.
Trabaja: las dos frases aplicadas a la electronegatividad
Afinidad y electronegatividad en la tabla de clase
La tabla interactiva de clase coloreada por la electronegatividad; con los botones de arriba se cambia a la afinidad. Compara dos elementos y te razona quién gana.
Trabaja: afinidad electrónica y electronegatividad en toda la tabla
Si un metal es el que pierde los electrones con facilidad, ¿dónde estarán los más metálicos?
Vídeos de este apartado (3)07¿Por qué el cesio estalla en agua y el oro ni se inmuta?
Por qué unos elementos ceden electrones con facilidad, y el cuadro que resume las cinco propiedades de la unidad.
¿Por qué el cesio estalla en agua y el oro ni se inmuta?
Por qué unos elementos ceden electrones con facilidad, y el cuadro que resume las cinco propiedades de la unidad.
Un trozo de cesio en agua explota. Un anillo de oro puede pasar siglos en el fondo del mar y salir brillando. Los dos son metales, y los dos tienen un solo electrón en su capa de valencia. ¿Por qué se comportan tan distinto?
La quinta propiedad lo explica, y va al revés que las otras. Con ella se cierra el cuadro de la unidad.
La propiedad que va al revés
Químicamente, un metal es un átomo que pierde electrones con facilidad: baja energía de ionización y baja electronegatividad. Un no metal es el que atrae con fuerza sus electrones y tiende a ganar más.
- Hacia la izquierda en un periodo, los electrones de valencia siguen en el mismo nivel, pero la carga nuclear efectiva es menor: están menos atraídos y el átomo los pierde con más facilidad. Más metálico.
- Hacia abajo en un grupo, el electrón de valencia está en un nivel de energía más alto: aunque la carga nuclear efectiva aumenta, lo hace muy poco; es más relevante el nivel, y el electrón está más lejos y menos atraído, así que se pierde con más facilidad. Más metálico.
- Va al revés que la ionización y la electronegatividad: si un átomo atrae con fuerza sus electrones, no es metal.
La reactividad, desde la configuración
Es lo que pide la guía de la PAU: justificar la reactividad de un elemento a partir de su configuración o de su posición en la tabla. El razonamiento es siempre el mismo: ¿cómo reacciona, soltando o ganando electrones?, ¿y cuánto le cuesta?
- Los metales reaccionan soltando electrones. Cuanto menos les cuesta, más reactivos. En el grupo 1, con ns¹, la reactividad crece hacia abajo: el litio burbujea en agua, el sodio corre por la superficie, el potasio arde con llama lila y el cesio explota.
- Los no metales reaccionan ganando electrones. Cuanto más los atraen, más reactivos. En el grupo 17, con ns² np⁵, la reactividad crece hacia arriba: el flúor, el más electronegativo, es el elemento más reactivo que existe.
- Los gases nobles casi no reaccionan. Capa completa, ns² np⁶: arrancarles un electrón cuesta muchísimo, y meterles uno es desfavorable.
Y el cesio frente al oro: los dos tienen un electrón s de valencia, pero al cesio arrancarlo le cuesta 376 kJ/mol y al oro, 890, más del doble. El oro no lo pierde con facilidad, y por eso no reacciona ni con el agua ni con el aire.
El cuadro de las cinco propiedades
| Propiedad | A la derecha | Hacia abajo |
|---|---|---|
| Radio atómico | disminuye | aumenta |
| Energía de ionización | aumenta | disminuye |
| Afinidad electrónica | aumenta | disminuye |
| Electronegatividad | aumenta | disminuye |
| Carácter metálico | disminuye | aumenta |
- A la derecha en un periodo, los electrones de valencia están en el mismo nivel y la carga nuclear efectiva aumenta: están más atraídos por el núcleo. Por eso el átomo es más pequeño, cuesta más arrancarle un electrón, se desprende más energía al ganar uno, atrae con más fuerza los electrones del enlace y es menos metálico.
- Hacia abajo en un grupo, los electrones de valencia están en un nivel de energía más alto: aunque la carga nuclear efectiva aumenta, lo hace muy poco; es más relevante el nivel, y están más lejos y menos atraídos, aunque haya más protones. Por eso todo va al revés: el átomo es más grande y más metálico.
- El carácter metálico va al revés que las otras, porque un metal es el que pierde electrones con facilidad.
- Las irregularidades (berilio-boro, nitrógeno-oxígeno, la afinidad del nitrógeno, el flúor frente al cloro) salen de las cajas y del tamaño del orbital. No hay que memorizarlas.
Todas las flechas apuntan a dos rincones:
el flúor atrae con fuerza sus electrones y los ajenos;
el cesio pierde el suyo con facilidad.
Un ejemplo completo, siempre en el mismo orden
La justificación no es «porque la flecha va así». Es «porque el rubidio tiene la valencia en n = 5 y el cloro en n = 3 con mucha carga efectiva». Eso es lo que puntúa.
Las cinco propiedades, mezcladas
Cuatro series en cada ronda, cada una de una propiedad distinta (radio, ionización, electronegatividad o carácter metálico): ordenar y decir por qué el último gana al penúltimo.
Trabaja: el cuadro de las cinco propiedades
Metales y no metales en la tabla de clase
La tabla interactiva de clase coloreada por metales, semimetales y no metales, con las tendencias del carácter metálico.
Trabaja: carácter metálico en toda la tabla
Si la electronegatividad decide quién se queda los electrones, ¿qué pasa cuando se enlazan un átomo que los atrae con fuerza y otro que los pierde con facilidad?














